
Simplemente, me estaba acordando de lo que hablaba con un antiguo amigo, sobre mis escritos.
Él dijo, textualmente, “Me mola tu secta”. No bromeaba. Fue tres años antes de que si quiera empezara a escribir el Manifiesto Teísta.
Esto y no otra cosa es el Teísmo: Una agrupación de creencias. A saber.
1. Hay un Dios. Uno.
2. Dicha entidad suprema es la creadora del Universo, de la Existencia.
3. Dios interviene, de una forma u otra, en la Historia.
(Si sólo nos quedáramos con los primeros dos puntos, estaríamos hablando de Deísmo).
Hasta aquí no me he inventado nada.
Esto es lo que añado:
1. Llamamos a Dios a lo que Platón llamaba Bien, Uno, Belleza o Ser.
2. Toda creencia es respetable, ciertas prácticas, atendiendo a criterios Éticos, no lo son.
3. El culto debería ser individual.
Desglosamos.
La noción de cristianismo, más allá, etc., que tenemos en Occidente, viene a ser un platonismo “contaminado”.
Respecto al culto… Cuando una religión se organiza, los que realmente lo hacen son seres humanos, y eso puede llevar, y la Historia nos ha demostrado que muchas veces ha sido, al crimen organizado, por no decir directamente terrorismo (hablo de la Santa Inquisición, claro).
Del mismo modo, nos encontramos con que un grupo de personas mantiene en opulencia el monopolio de la sabiduría. Una sabiduría manchada, pero sabiduría a fin de cuentas.
Así que no, no pretendo montar una secta. Esta es la aclaración. Estas son mis creencias, y, como defiendo, son individuales porque ellas mismas así indican que han de ser.
Y no, tampoco soy un Illuminatti. Los Illuminatti de hecho son tan sólo dos personas, y estos son sus nombres: Marieta e IVan.
Gracias por leer.




