
Si hay una ley (…) Que podamos decir que es Universal e invariable es:
“La energía ni se crea ni se destruye; tan sólo se transforma.”
Ergo:
“Todo lo que es, es energía, que siempre estuvo allí.“

Si hay una ley (…) Que podamos decir que es Universal e invariable es:
“La energía ni se crea ni se destruye; tan sólo se transforma.”
Ergo:
“Todo lo que es, es energía, que siempre estuvo allí.“

Clara entraba por el patio con su padre a su portal, el Siete. Por la ventana del tendedero del bajo, pudo ver a Víctor.
Víctor tenía fama de loco. Se la había ganado. Nunca había sido violento, consumió drogas en la adolescencia, había sido ingresado muchas veces, tomaba medicación y sufrió una desmedida violencia.
Víctor nunca se molestó en ocultar nada de esto, si bien tampoco lo pregonaba. Definitivamente estaba loco.
Clara sabía algunas cosas de Víctor, le había estado observando a escondidas: preguntas casuales, contrastar rumores, cotilleos varios en redes sociales. Todo valía.
Sabía que Víctor empezó el Grado de Filosofía, pero fue en el primer año cuando debutó su enfermedad. Sabía que compartía la fama de loco con la de artista aficionado. Nunca llegó a ver ninguna de sus obras, pero no se atrevía a pedírselo.
Le sabía noble, le sabía inteligente, le sabía atractivo. Y se sabía atraída sexualmente por él.
Víctor la observa por la ventana de su tendedero. Tendrá unos veinte. Es rubia y muy atractiva. Ni siquiera sabe si vivirá en el tercero o en el ático, pero sí sabe que tanto sus ojos como su voz reflejan inteligencia.
Sería tan fácil: abrir la puerta: “Sé que no me conoces, pero yo sí quiero conocerte a ti”.
Pero ahí entran en juego las veces que se sintió en ridículo por pedir amor, ahí entran en juego demenciales normas de convivencia sociales, las que hacen que Víctor se vea obligado a imaginar qué puede pensar Clara de él, si es que ese es su nombre, si ese día la vio. Si es que si quiera existiera.
Pero hay cosas que sí existen: Existen personas como Clara, y existen personas como Víctor, y existe la verdadera y absoluta locura (anti)social de que llamemos muertas a cosas a las que no les estamos dando la oportunidad de nacer.
[Jun ‘21]



Así de fácil: “It’s very difficult todo esto”.
“Very difficult”
Los del fondo!
Los inocentes!!!



—¿Qué haces, Diógenes?
—Disfrutando de bienes inmateriales.
—Y zurrarte la sardina en la plaza pública.
—Y zurrarme la sardina en la plaza pública.

Creo que esta es la primera vez en mi vida que me siento ante el folio y no sé ni por dónde empezar.
Y no voy a molestarme en disimular.
Locura. ¿Da miedo, no? Debería.
Esto es la locura (…):
Nuestro ánimo debería ser como el agua. Fluye. Se entremezcla… Líquida.
Cuando nos enfrentamos a un suceso extremo, y digo, extremo (no me vale estuve a punto de estrellarme con el coche y eso para mí es bastante).
No. Aquí lo único que me vale es DEMASIADO, en mayúsculas y factorial. DEMASIADO para mí, para ti, y para cualquiera…
Especialmente en la infancia. El agua se retroatrae, se solidifica. Se congela.
No te entenderás con nadie, no amarás ni te sentirás amado… Revivirás tu tortura dentro de tu propia tortura. Sensaciones extremas. En apariencia sobre la Tierra. En realidad, varios metros bajo tierra.
No interactúas. Deberías ser líquido. Porque ánimo es movimiento. Deberías fluir, pero estás congelado… En un estado.. ¿Antinatural?
Suponiendo que eso si quiera exista, pero no. Debes dar gracias. Porque cuando el agua sufre la agresión, el tiempo se bifurca entre el hielo o el Negro… La muerte.
Da igual cómo de severo sea… Es reversible. Lo he visto. Lo he vivido. Es reversible.
Entendiendo aquí el calor como amor y el frío como odio.
Y el fuego más poderoso vive ahora y para siempre en mi interior…

1. ¿Qué había antes del Big Bang?

Respuesta corta: La pregunta está mal planteada.
Respuesta larga: Imagina que vas al punto cardinal geográfico Norte (N).
Te acercas… Vas por Francia… Te acercas… Noruega… Te acercas… Finalmente llegas al punto Norte.
¿Cómo vas al Norte desde allí?
Así podemos desentrañar, ¿Qué había antes del Big Bang, cuando ni el tiempo existía…?
2. ¿Existe Dios? Teodicea.

La Teodicea es la rama de la filosofía que pretende demostrar, argumentativamente, la existencia de Dios. Algunos “intentos” hasta ahora, son:
1. Tomás de Aquino y la Causalidad Aristotélica.
Todo tiene una causa. Y ello tendría una causa anterior, que tendría una causa anterior, que tendría una causa anterior…
Hasta llegar a Dios, que es Causa sui, esto es, Causa de sí mismo.
2. Canterbury y el Argumento Ontológico.
La formulación original incluye elementos tales como “Y si algún tonto ateo se atreviera a dudar aún…”.
El argumento es el siguiente:
“Dios es aquello cuyo mayor no puede ser pensado. También es aquello cuyo mayor no puede ser pensado, pero debe existir, ya que, de no existir, existiría algo menor que, al estar dotado de existencia, sería consecuentemente mayor.”
3. Daniel Prior y el Argumento Gnoseológico.
La Gnoseología es la rama de la filosofía que estudia el alcance, los límites, y la validez del conocimiento.
“Tomemos cualquier cosa aprendida por nosotros. Cualquier ejemplo valdrá. Ahora pensemos dónde lo hemos aprendido. Ahora pensemos dónde lo aprendió la persona que nos lo enseñó…
En algún momento llegamos, necesariamente, a algo que una persona sabe, pero que ningún otro ser humano le ha enseñado.”
Una formulación más poética es: “Toda inspiración es divina.”
3. Retroingeniería de las Pirámides de Egipto. La mayor troleada de la Historia.

Se ha dicho prácticamente de todo. Extraterrestres, viajes en el tiempo…
Vamos a considerar lo que sí sabemos:
Los Arquitectos, se llevaron el secreto a la tumba.
Efectivamente, estamos hablando de un secreto. Aquí entra la retroingeniería.
Si es un secreto, debieron poner muchos medios en ocultarlo. ¿Y cómo se oculta algo? Exacto. Mentira, engaño.
Si dejaron alguna referencia de cómo supuestamente se construyeron, debemos pensar que la realidad es algo opuesto.
Y ellos hablaban, como atestigua la última imagen, de transporte de grandes bloques desde canteras lejanas…
Lo que propongo, no es nada del otro mundo: Nunca hubo canteras lejanas… Las Pirámides se construyeron con una técnica que mezclaba la talla de algo que más o menos estaba allí para empezar, con el ensamblamiento de piezas que se iban construyendo con dicha talla.
Eso o andamios inclinados, yo qué sé ya.
La Chispa de la Creación,
Es Luz sin oscuridad;
La Chispa de la Vida,
Primitiva voluntad…

No he podido encontrar una fuente fiable, pero estoy hablando de un documental, emitido en abierto en alguna cadena de TV de España…
Era 2006, eso lo recuerdo, y el documental es de presumir que sería como poco un año más antiguo, cronológicamente.
Trataba de la Superdotación. La bendita superdotación intelectual.
Y hablaba, recordemos, en 2006, de un niño, de 6 ó 7 años, que él solito, según el documental, había dado con una solución al conflicto palestino-israelí.


A la hora de interpretar textos, es de vital importancia tener en cuenta que en la literatura existen una serie de Universales.
Esto es, temáticas perennes, que atraviesan la historia y que, cuando el texto tiene la suficiente profundidad, rayan con nuestra psique.
Algunos de ellos son el Amor, la Muerte o la Venganza.
Y es que, por muchas décadas, siglos o milenios que transcurran, seguiremos amando, seguiremos siendo mortales y, alguno de nosotros —no todos, no, claro que no— seguirá acometiendo algún tipo de revancha.
La literatura, nace de la mente del autor. Como dije en el Manifiesto Teísta, “No podemos escribir fuera de nosotros, exactamente igual que no podemos soñar fuera de nosotros”.
Y es que, en efecto, la escritura es una suerte de sueño, como poco de ensoñación. Quizá por eso a los surrealistas les daba tan buen resultado el sueño literal como fuente de inspiración…
Claro que nadie salvo tú puede en última instancia saber qué has soñado realmente…
Igual pasa con la estructura de las narraciones: Una introducción, un nudo y un desenlace.
Pero es que así es como también contarías cualquier anécdota o batallita.
El lenguaje escrito puede no ser natural, pero la escritura desde luego sí lo es, entendida como un claro reflejo e instrumento… Del alma humana…