A total of four poems of mine recited by myself.
Tag: escritura
#Christianocomunism
I was thinking what could possibly get Joe Biden, Pope Francis and Chinese Comunist party on the same boat…
And it turns out Eternity does be a thing…
In all seriousnes:
The brave is brave until the coward stopped him.
Spanish proverb.
Nacido cada minuto (Spanish edition) on Amazon KDP (Kindle Unlimited Available)
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Free eBook promotion: March 22th to March 27.
Giveaways: Online on this same site… For now…
Kindle Unlimited; Inscribed.
Translations: I promise I am doing my best. 😓
Thanks for your time.
Born every minute 35: Theist Manifesto (Told on Instagram)
Header Updated!
New three bottons added:
1. Whatsapp for Businesses link. Ask away!
2. Nacido cada minuto. My main work at sale, for 7.85€.
3. My penname. For reeeal cool stuff.
Enjoy! 🙂🙂
Brand New Work
Under my penname, Brian T’Casidid
(In Spanish due to website’s rules).
I know from this site’s statistics Spanish-speaking people are reading this.
The work is worth it! Those guys do be chill about freedom of speech!
Técnica de Escritura III: Libertinaje

Se suele decir… Que “hay que conocer las normas para poder romperlas”.
Lo cual no deja de ser una norma.
—“The Defiance of the Empty Page Made Freedom”.
Primera Página del Cantar del Mio Cid

Primer cantar.
El rey ordena que nadie los albergue mientras pasan hacia la frontera, por ejemplo en Burgos; por nobleza el Cid se niega a aposentarse por la fuerza en una posada y acampa a las afueras.
Concepción Teísta de la Historia (explicada)

El dibujo se explica del siguiente modo:
El Rojo representa a Dios y el negro a los hombres.
El cuaderno es rojo porque Dios es omniscio, y representa una época personal o Histórica, ya que identificamos Macrohistoria con Microhistoria o historia personal.
El cuaderno está escrito en negro porque la Historia no se escribe sola. La escribimos los hombres.
Y, por último, la coma roja representa la intercesión de Dios en la Historia.
El B-Loke

Clara entraba por el patio con su padre a su portal, el Siete. Por la ventana del tendedero del bajo, pudo ver a Víctor.
Víctor tenía fama de loco. Se la había ganado. Nunca había sido violento, consumió drogas en la adolescencia, había sido ingresado muchas veces, tomaba medicación y sufrió una desmedida violencia.
Víctor nunca se molestó en ocultar nada de esto, si bien tampoco lo pregonaba. Definitivamente estaba loco.
Clara sabía algunas cosas de Víctor, le había estado observando a escondidas: preguntas casuales, contrastar rumores, cotilleos varios en redes sociales. Todo valía.
Sabía que Víctor empezó el Grado de Filosofía, pero fue en el primer año cuando debutó su enfermedad. Sabía que compartía la fama de loco con la de artista aficionado. Nunca llegó a ver ninguna de sus obras, pero no se atrevía a pedírselo.
Le sabía noble, le sabía inteligente, le sabía atractivo. Y se sabía atraída sexualmente por él.
Víctor la observa por la ventana de su tendedero. Tendrá unos veinte. Es rubia y muy atractiva. Ni siquiera sabe si vivirá en el tercero o en el ático, pero sí sabe que tanto sus ojos como su voz reflejan inteligencia.
Sería tan fácil: abrir la puerta: “Sé que no me conoces, pero yo sí quiero conocerte a ti”.
Pero ahí entran en juego las veces que se sintió en ridículo por pedir amor, ahí entran en juego demenciales normas de convivencia sociales, las que hacen que Víctor se vea obligado a imaginar qué puede pensar Clara de él, si es que ese es su nombre, si ese día la vio. Si es que si quiera existiera.
Pero hay cosas que sí existen: Existen personas como Clara, y existen personas como Víctor, y existe la verdadera y absoluta locura (anti)social de que llamemos muertas a cosas a las que no les estamos dando la oportunidad de nacer.
[Jun ‘21]

